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El Consejo de Seguridad,
Reafirmando los propósitos y principios
de la Carta de las Naciones Unidas,
Decidido a combatir por todos los medios las
amenazas a la paz y la seguridad internacionales creadas por actos de
terrorismo,
Reconociendo el derecho inmanente a la legítima
defensa individual o colectiva de conformidad con la Carta de las Naciones
Unidas,
1. Condena inequívocamente en los términos
más enérgicos los horrendos ataques terroristas que tuvieron
lugar el 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, Washington, D.C. y Pennsylvania
y considera que esos actos, al igual que cualquier acto de terrorismo
internacional, constituyen una amenaza para la paz y la seguridad internacionales;
2. Expresa su más sentido pésame
y sus más profundas condolencias a las víctimas y sus familias,
así como al pueblo y el Gobierno de los Estados Unidos de América;
3. Insta a todos los Estados a que colaboren
con urgencia para someter a la acción de la justicia a los autores,
organizadores y patrocinadores de estos ataques terroristas y subraya
que los cómplices de los autores, organizadores y patrocinadores
de estos actos y los responsables de darles apoyo o asilo tendrán
que rendir cuenta de sus hechos;
4. Exhorta a la comunidad internacional a
que redoble sus esfuerzos por prevenir y reprimir los actos de terrorismo,
entre otras cosas cooperando más y cumpliendo plenamente los convenios
internacionales contra el terrorismo que sean pertinentes y las resoluciones
del Consejo de Seguridad, en particular la resolución 1269 (1999),
de 19 de octubre de 1999;
5. Expresa que está dispuesto a tomar
todas las medidas que sean necesarias para responder a los ataques terroristas
perpetrados el 11 de septiembre de 2001 y para combatir el terrorismo
en todas sus formas, con arreglo a las funciones que le incumben en virtud
de la Carta de las Naciones Unidas;
6. Decide seguir ocupándose de la cuestión.
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