PACTO DE MADRID
Acuerdo de Madrid sobre
terrorismo
Firmado el 5 de noviembre de 1987
Los partidos políticos, PSOE, AP, CDS, CIU, PNV,
PDP, PL, PCE y EE asistentes a la reunión celebrada en el Congreso
de los Diputados el día 5 de Noviembre de 1987, después
de un proceso de conversaciones y reflexiones conjuntas, partiendo de
la consideración de que el terrorismo es un problema de Estado,
acuerdan:
1.- Asumir los principios contenidos en la resolución
sobre la violencia aprobados por el Parlamento Vasco el 14 de marzo de
1985 por lo que en virtud de los mismos:
1.1.- Denunciamos la falta de legitimidad de ETA para
expresar la voluntad del Pueblo Vasco y, consecuentemente, rechazamos
su pretensión de negociar los problemas políticos del
Pueblo Vasco que únicamente deben serlo entre los partidos políticos
con representación parlamentaria, el Gobierno Vasco y el Gobierno
del Estado.
1.2.- Manifestamos nuestro común empeño
en continuar fieles a la voluntad expresada por los habitantes del País
Vasco al aprobar mayoritariamente el Estatuto de Autonomía, cuyo
pleno desarrollo debe constituir el marco de resolución de los
conflictos y de la convivencia democrática en el País
Vasco.
1.3.- Expresamos nuestra convicción de que
el mantenimiento del asesinato, la extorsión económica
y cualesquiera otras formas de violencia o intimidación, como
métodos de una pretendida acción política, amenaza
con destruir la propia sociedad vasca, impide el desarrollo de la libertad
y la tolerancia ciudadanas, y crea condiciones que dificultan la superación
de la honda crisis económica que padece.
1.4.- Emplazamos a ETA, de modo formal, para que abandone
definitivamente las armas y acepte las vías que el sistema democrático
arbitre para superar las consecuencias sociales y políticas de
la violencia.
1.5.- Solicitamos del Gobierno de la Comunidad Autónoma
Vasca que asuma, contando con el apoyo unánime de los representantes
del Pueblo Vasco, el liderazgo en la desaparición de la violencia
y el terrorismo, y en la consecución definitiva de la paz.
1.6.- Llamamos a todos los ciudadanos para que individualmente
y a través de las asociaciones y agrupaciones de la sociedad
civil en que se integran, asuman sus responsabilidades y trabajen por
la desaparición del fanatismo y la intolerancia en nuestra convivencia,
y por la consolidación de la libertad como elementos básicos
de la sociedad que, entre todos, debemos construir.
1.7.- Pedimos a los responsables de los medios de
comunicación que -desde el respeto a la libertad de expresión-
colaboren con las Instituciones representativas de la voluntad popular
y a través de los medios a su alcance, en desarrollar el ambiente
social necesario para la generalización de los valores del respeto
mutuo, la tolerancia y el rechazo de la violencia y el terrorismo.
2.- Mostrar su acuerdo con la derogación de la
Ley anti-terrorista y su voluntad de estudiar las modificaciones que sea
preciso introducir en la Legislación Ordinaria pretendiendo alcanzar
el máximo acuerdo posible.
3.- Trabajar conjuntamente en las Instituciones europeas
con el objetivo de avanzar en la creación de un espacio judicial
europeo en la lucha contra el Terrorismo y otras formas de delincuencia
organizada.
4.- Establecer mecanismos de información entre
los Partidos y el Gobierno así como ámbitos de discusión
entre las organizaciones políticas para continuar reflexionando
conjuntamente sobre los problemas que dan origen y se derivan del terrorismo
y la forma más eficaz para conseguir su definitiva erradicación
de nuestra sociedad.
5.- Mantener un proceso abierto de cooperación
interpartidaria que permita estudiar la consecución de futuros
acuerdos que se deriven de los mecanismos de información y discusión
que se establecen.
Entender que el acuerdo a alcanzar en la Comunidad Autónoma
Vasca por los partidos políticos es elemento fundamental para el
logro de la Paz en Euskadi y en el conjunto del Estado. Por ello valoramos
positivamente la iniciativa del Lehendakari del Gobierno Vasco, animamos
a dichos partidos políticos en su empeño por alcanzar un
acuerdo definitivo y unánime frente a la violencia, y, en tal supuesto,
anunciamos nuestra voluntad de compartir, en su día, dicho acuerdo.
[Reserva expresa del PCE al apartado 3º]
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