DESCRIPCIÓN DE LOS HECHOS:
Benedicto García Ruzo, Guardia Civil, natural de Oza de los Ríos (La Coruña), de 45 años, fallece el jueves 2 de febrero de 1989, en la localidad de Irijoa (La Coruña), como consecuencia de los disparos efectuados por unos individuos del Ejército Guerrillero del Pueblo Gallego Libre (E.G.P.G.L.), que habían simulado padecer un accidente de trafico. Su compañero Antonio Pérez Freire resulta herido grave. La noche del día anterior, los terroristas secuestran a un vigilante nocturno en su propio domicilio en La Coruña, tras maniatarle, le obligaron a subir en un vehículo y le trasladaron a la población coruñesa de Suevos, donde le dejaron en libertad, arrebatándole el arma reglamentaria. Se dirigieron a Monfero, desde donde llamaron al puesto de la Guardia Civil, comunicando que se había producido un accidente y que necesitaban ayuda. Los agentes se trasladan urgentemente al lugar indicado, encontrando una persona tendida delante de un Ford Fiesta. Cuando uno de los Guardias Civiles (Benedicto García Ruzo) se acerca para auxiliar al supuesto herido, éste se lanzó contra él y trato de reducirlo, pero al no conseguirlo le disparó siete veces a quemarropa. Al percatarse de la acción, el otro Guardia (Antonio Pérez Freire) que permanecía en el coche tuvo tiempo de emitir un mensaje de socorro a sus compañeros, antes de ser tiroteado por los terroristas, quienes lo dejaron por muerto con seis disparos en el cuerpo. En este tiroteo también utilizaron la pistola del agente muerto. En el lugar quedó el Ford Fiesta de los terroristas inutilizado por los disparos realizados por el agente Pérez Freire al intentar repeler la agresión. La llamada de socorro permitió que se pudiese montar enseguida una operación, que dio como resultado la detención de dos terroristas. |