El prestigio alcanzado por la Guardia Civil dentro
y fuera de nuestras fronteras, la creación de Cuerpos hermanos
en varios países hispanoamericanos y la existencia de instituciones
con misiones semejantes y -análogo espíritu en otras
naciones del Nuevo Continente fue motivo, junto a otras causas posibles,
de la presencia de Oficiales de aquellas Instituciones y Cuerpos,
así como de Cadetes y alumnos de sus Centros de enseñanza
en nuestras Academias.
Por lo que respecta a la Academia Especial, fue
en el curso 1956-57 cuando se inició la honrosa tradición
de recibir, año tras año, a representantes de una
o varias naciones con los que nos han unido, además de los
vínculos incardinados en la idea de Hispanidad, los que se
derivaban de ejercer una misma o muy similar profesión de
servicio ala Patria.
A lo largo de los primeros veinticinco años
de vida de la Academia, los países que enviaron a estos Oficiales
y alumnos fueron: Colombia, República Dominicana, Perú,
Argentina, Chile, Uruguay, El Salvador, Nicaragua, Haití
y Honduras.
La asistencia a los Cursos tenía normalmente,
un condicionante que se debía a las posibilidades que podían
ofrecer los Centros de enseñanza en función de sus
programas de estudios, de la capacidad de sus instalaciones, del
número de alumnos propios y de otras posibles variables que
pudieran influir en algún Curso académico concreto.
En virtud de aquellas posibilidades, de las solicitudes
recibidas de los diferentes países, de las ofertas a ellos
hechas y de las aceptaciones o renuncias y, tras los pertinentes
estudios, se llegaba a la designación de plazas, que unas
veces coincidía con el número de las solicitadas y
en otras ocasiones quedaba por debajo de ellas.
A lo largo de la historia de la Academia se emplearon
formas variables de contacto. Además, algunos de sus Directores
recibieron peticiones de información acerca de los planes
de estudio seguidos para la formación de los Caballeros Alféreces
Cadetes. en su preparación para alcanzar él empleo
de Teniente, así como adquisición de algunos de los
textos que desarrollaban parte de aquellos planes, especialmente
de los relacionados con la técnica policial y todas las disciplinas
afines.
Una vez que en la Academia Especial se recibía
la comunicación de la asignación de plazas para el
curso y conocidos los datos pertenecientes a los designados, la
Dirección les hacía llegar a cada uno de ellos un
ejemplar conteniendo las normas generales que deberían tener
en cuenta los alumnos extranjeros que cursaran estudios en la Academia
de la Guardia Civil. Suponían estas normas una previa información,
que contribuía a una mejor sintonización de los futuros
alumnos con el régimen interior del Centro en el que habían
de pasar, normalmente, un año académico. Lógicamente,
existían datos que podían experimentar cambios de
unos cursos a otros, tales como fechas de iniciación del
respectivo curso lectivo y consiguientemente la de incorporación,
así como los referidos a gastos en función de los
costos a que se había de hacer frente.
Un Oficial profesor de la Academia, designado
como tutor por el Mando, se encargaba específicamente de
la atención de los Oficiales hispanoamericanos desde el mismo
momento de su llegada a España. Este profesor canalizaba
sus peticiones, atendía y resolvía los pequeños
problemas que pudieran tener hasta que se ambientaban dentro y fuera
del Centro; ambientación que, por otra parte, se producía
muy pronto debido a los previos contactos que mantenían en
sus naciones de origen con compañeros que ya habían
cursado aquí los mismos estudios, por la fraternal acogida
que les dispensaban sus compañeros españoles y por
la muy buena receptividad que encontraban por parte del profesorado
y personal de la Agrupación que prestaba servicios, de todo
tipo, en las diferentes dependencias de la Academia.
Recién llegados al Centro se integraban
totalmente en sus actividades, que sólo dejaban en los primeros
momentos para realizar las visitas a las Autoridades diplomáticas
de sus respectivas representaciones nacionales en Madrid y a los
Mandos superiores de la Guardia Civil, en la Dirección General
del Cuerpo e Inspección de Enseñanza.
En la actualidad, durante el curso académico
2002-2003, hay integrados con la promoción de 4º curso,
2 oficiales alumnos de Carabineros de Chile y uno de la Policía
Nacional de Ecuador.