ACREDITACIÓN DEL LABORATORIO
DE ADN DE LA GUARDIA CIVIL
El
Departamento de Biología del tiene encomendada la elaboración
de Informes Periciales que precisan análisis del ADN.
Estos análisis se realizan sobre las evidencias que
las Unidades de Policía Judicial de la Guardia Civil
y las Autoridades Judiciales remiten a dicho Servicio.
Debido a la repercusión que el ADN
tiene en los asuntos judiciales (homicidios, agresiones sexuales,
lesiones, robos, etc.), en los que cada vez más se
convierte en el único elemento de prueba, las solicitudes
de Informes Periciales han sufrido un incremento significativo.
Ejemplos de esta repercusión son los asesinatos de
Sonia Carabantes y Rocío Wanninkhof, el programa Fénix
de identificación de cadáveres y desaparecidos,
la identificación en catástrofes como el accidente
de tren de Chinchilla (Albacete), etc.
Para brindar un mejor servicio a la sociedad,
el Laboratorio de ADN trata de transmitir su confianza a los
ciudadanos a través del fruto específico de
su trabajo, es decir, el propio Informe Pericial. De hecho,
la Entidad Nacional de Acreditación – ENAC- ha
venido a garantizar la competencia técnica de los análisis
de ADN mediante el alcance que a continuación se indica,
en el marco de la norma ISO 17025:
“Identificación y análisis
genético - forense de tejidos y fluidos humanos”
(383/LE/776)
El
número
de la revista “Actualidad de la Acreditación”
que publica
(octubre de 2003) recoge este evento otorgándole una
gran transcendencia. El siguiente
(diciembre) vuelve a hacer hincapié en el mismo asunto
a raíz de la entrega oficial del certificado por parte
del Presidente de ENAC al Director General de la Guardia Civil,
certificado que éste pone a su vez en manos del Coronel
Jefe del Servicio de Criminalística.
Al Laboratorio de ADN se le reconoce, pues,
su competencia técnica en los análisis de ADN
encaminados a la identificación humana mediante ADN
nuclear (autosómico y cromosoma Y) y ADN mitocondrial.
No interviene en análisis referidos a la salud, ya
que este tipo de análisis son exclusivos de centros
hospitalarios, de laboratorios de análisis clínicos
y de áreas de investigación específicas
de algunas universidades. El análisis que se realizada
en nuestro Laboratorio va referido a la identificación
humana, es decir, a la obtención del perfil genético,
o “huella genética”, sobre segmentos no
codificantes.
Este servicio que se pone a disposición
de los ciudadanos, el de la acreditación del laboratorio,
se complementa con el que se ofrece con las bases de datos
de ADN, Fénix y ADNIC, que buscan un fin eminentemente
social en el primer caso, y el de proteger el libre ejercicio
de los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana
(art. 104 de la Constitución), en ambos.
Estas bases de datos son fuentes de gran
satisfacción. Identificar al autor de un homicidio
o de una agresión sexual lo es siempre, y lo es aún
más la eliminación de la sospecha sobre la participación
de una persona inocente.

Generalidades sobre el ADN
El
ácido desoxirribonucleico (ADN) es el material genético
que se encuentra en todas las células del cuerpo humano.
Puede almacenarse en diferentes zonas de la célula.
El ADN nuclear se encuentra en el núcleo, y se hereda
mitad de la madre y mitad del padre, con excepción
del ADN presente en el cromosoma Y masculino, que sólo
se hereda por línea paterna.
El ADN mitocondrial está presente
en los orgánulos de la célula conocidos como
mitocondrias y sólo se hereda por línea materna.
Aunque estos dos tipos de ADN se diferencian por su origen
y función, estructuralmente son similares. Ambos pueden
aportar valiosas pruebas en las investigaciones. El proceso
conocido como análisis de ADN comienza con el examen
del material genético recuperado de muestras diminutas
tomadas de tejidos humanos o fluidos corporales, como la sangre
o el semen; así se obtiene una "huella" o
un "perfil", sinónimos en relación
con este tema. El perfil resultante es una serie de códigos
alfanuméricos que se pueden comparar fácilmente
con otros de referencia o ya conocidos, y posteriormente archivar
en un ordenador. Si se estudian suficientes zonas del ADN,
el perfil final puede ser relativamente único para
cada individuo, o corresponder a la línea paterna o
materna.

ADN nuclear
El
ADN del núcleo es ideal para identificar a las personas.
Puede decirse, con matices, que llega al 100%. Se identifica
el ADN nuclear del resto biológico objeto de la investigación
con el de una persona en concreto, o se identifican como de
una misma persona los restos recogidos en situaciones y épocas
diferentes. Es una herramienta extraordinaria. Y todavía
más, en ausencia de la persona a la que pertenecen
los restos, puede estudiarse para la identificación,
el ADN nuclear de los supuestos padres o hijos, es decir,
se procede a establecer paternidades o filiaciones, tan comunes
en el ámbito civil.
Esto puede ser así debido a que en
una sola célula viene a existir el equivalente a una
escalera de caracol (ADN) de unos tres mil millones de peldaños
(pares de bases: A-T, G-C).
En la actualidad, el análisis de
ADN es relativamente simple. El proceso se compone de las
siguientes etapas: la recogida de evidencias en el lugar del
delito, así como de las víctimas y los sospechosos;
la extracción, purificación y cuantificación
del ADN de todas las muestras obtenidas de las evidencias;
la copia o amplificación de segmentos cortos de ADN;
la visualización de los fragmentos; el análisis
de los resultados y su transformación en códigos
alfanuméricos; la comparación visual o mediante
ordenador de los códigos obtenidos.
Todos los sistemas de ADN a que se hace
referencia en un análisis forense se concentran en
las zonas no codificantes del genoma. Esto significa que no
incluyen información acerca de las características
físicas o sicológicas, las enfermedades o la
propensión a las mismas.
Un
método llamado reacción en cadena de la polimerasa
(“Polymerase Chain Reaction", PCR) se utiliza para
amplificar o copiar regiones del ADN, lo que permite obtener
perfiles a partir de cantidades mínimas de material
genético. El proceso de la PCR revolucionó hasta
tal punto la esfera de la biología molecular que su
inventor, el Dr. Kary Mullis, recibió en el año
1.995 el Premio Nóbel por su descubrimiento. Mediante
la utilización de este proceso se producen millones
de copias de segmentos seleccionados de regiones variables
de ADN, que se pueden utilizar para obtener perfiles.
La principal ventaja del método PCR
es que hace posible el análisis con una cantidad pequeña
de ADN. Asimismo, la técnica de la amplificación
es rápida y extremadamente útil para analizar
el ADN a partir de material humano degradado encontrado en
muestras biológicas antiguas o parcialmente deterioradas.
Por este motivo, las pruebas basadas en la PCR se han convertido
en un método estándar utilizado en la práctica
totalidad de los laboratorios de criminalística.
La técnica preferida actualmente
para el análisis de ADN humano se basa en el examen
mediante PCR de los loci de ADN microsatélite (STR)
(es decir, secuencias repetidas de ADN en las que las unidades
de repetición polimórficas se componen generalmente
de dos a cuatro pares de bases). Se ha observado que las repeticiones
de secuencias tetra y pentanucleótidas son las más
estables para el análisis mediante PCR. Estas STR pueden
amplificarse sin problemas incluso a partir de cantidades
inferiores al nanogramo de ADN. La separación de los
fragmentos amplificados se lleva a cabo mediante electroforesis
sobre capilar. La amplificación simultánea de
loci STR mediante la técnica de PCR multiplex y la
detección automática de los fragmentos de ADN
hacen posible un sistema de análisis rápido
y sensible que permite aprovechar al máximo las muestras
y tiene un alto poder de discriminación.
Si en lugar de fijarnos en el ADN nuclear
en general (autosómico), nos fijamos en una parte exclusiva
del varón y que determina su sexo, entonces es que
estamos estudiando el cromosoma Y.
Una parte del cromosoma Y que no cambia
de generación en generación sirve incluso de
vía para conocer el árbol genealógico
del hombre moderno. Las muestras genéticas estudiadas
de hombres procedentes de distintas partes de la Tierra permiten
deducir que la ausencia de variación se debe a la existencia
de un ancestro común reciente (el "Adán
cromosoma Y"). Peter Underhill de la Universidad de Stanford,
tras estudiar 1007 hombres de 22 áreas geográficas
distintas sitúa el ancestro común de varones
en hace sólo 59.000 años.
ADN mitocondrial
El
ADN que está en las mitocondrias de las células
(ADN mitocondrial), aporta otro tipo de información
para la criminalística. Es una escalera (ADN) de 16569
peldaños (pares de base: A-T, G-C). Se transmite sólo
vía materna, y es igual en todo el tronco familiar.
No identifica una sola persona (el grupo de personas emparentados
vía materna tiene el mismo ADN mitocondrial) pero,
en ausencia de la persona a la que pertenecen los restos,
permite establecer relaciones familiares muy útiles
para la identificación genética de restos biológicos.
En función del tipo de prueba, y
en el marco de los análisis genéticos forenses,
la utilización del ADN-mt como procedimiento previo
al estudio de ADN nuclear presenta ventajas importantes. Debido
al gran número de copias de ADN-mt (más de 1.000)
presente en cada célula, este tipo de análisis
tiene un alto grado de sensibilidad.
El estudio de ADN-mt puede emplearse en
los casos en que se presuponga que la cantidad de ADN nuclear
sea muy pequeña o nula. Por ejemplo, en pelos, huesos
y dientes la cantidad de ADN nuclear suele ser escasa, especialmente
en muestras antiguas o degradadas. Por tanto, la obtención
de la secuencia de ADN mitocondrial permite establecer una
relación de parentesco. No obstante es necesario realizar
un estudio de ADN nuclear para obtener una identificación
plena. No es útil el estudio de ADN-mt cuando se sospeche
la existencia de mezclas de fluidos orgánicos. Asimismo
los perfiles de ADN nuclear no pueden ser comparados con las
secuencias de ADN-mt.
Una característica que hay que tener en cuenta para
el uso forense de los análisis del ADN-mt es que, además
de los hermanos, todos los parientes por vía materna
muestran la misma secuencia de ADN-mt, lo que significa que
las personas de este grupo no pueden ser identificadas por
separado. Por esta razón, los vínculos familiares
pueden comprobarse muy fácilmente.
Un posible inconveniente de esta técnica
es su complejidad, en particular a causa de una eventual heteroplasmia,
y su extrema sensibilidad a la contaminación. Por otra
parte, resulta cara y lenta, y sus resultados tienen menos
poder discriminatorio que los del análisis del ADN
nuclear.
Las variaciones de determinadas regiones
del ADN mitocondrial, al acumularse a un ritmo fijo, permiten
sostener que la primera mujer moderna (la "Eva mitocondrial"
de los "homo sapiens") vivió hace unos 150.000
años. En concordancia con los yacimientos arqueológicos,
tendría la piel oscura (“Eva negra”). Estos
resultados son concordantes con otros obtenidos del estudio
de las lenguas en el árbol filogenético de las
principales etnias humanas, que intuyen una lengua común
hacia el mismo periodo de tiempo. Como señalaba el
Nobel Walter Gilbert, todo esto no sería compatible
con los modelos en los cuales el "homo sapiens"
surge simultáneamente en varios puntos de la Tierra
reemplazando al hombre de Neanderthal.

En definitiva …
…
con el estudio del ADN nuclear pueden identificarse personas
de las que se obtiene su propio “código de barras”,
o perfil genético; además permite establecer
paternidades o filiaciones, muy útiles en ausencia
de la persona a identificar; incluso puede establecerse un
tronco común vía paterna (cromosoma Y), lo cual
constituye una gran ayuda cuando existe mezcla de perfiles
genéticos, por ejemplo, en una mancha.
Con el estudio del ADN mitocondrial se conoce
un tronco familiar común emparentado vía materna;
en ausencia de la persona a la que pertenecen los restos,
puede estudiarse el de los familiares correspondientes.
Las BASES nitrogenadas del ADN son: Adenina
(A), Guanina (G), Timina (T), Citosina (C).
El ADN responde al modelo doble hélice o de dos cadenas
propuesto en 1953 por WATSON y CRIK.
Estas cadenas se unen entre sí por sus BASES (A-T,
G-C). Su estructura, de doble hélice o de dos cadenas,
es parecida a la de una escalera en espiral en la que cada
par de bases forma los escalones.

El ADN nuclear está contenido entre
los 46 CROMOSOMAS del núcleo de las células
humanas nucleadas. Estos cromosomas sólo son visibles
durante la división de la célula correspondiente
(mitosis).
Con el fondo de color marrón aparecen los 46 cromosomas
de una mujer (el par sexual XX, el par 23).
Con el fondo de color verde aparecen los 46 cromosomas de
un hombre (el par sexual XY, el par 23).
El ADN nuclear, como portador de la información genética,
se transmite de padres a hijos de acuerdo con las Leyes de
Mendel; por eso la “mitad” del ADN de una persona
procede del padre y la otra “mitad” de la madre
biológicos. De esta forma los cromosomas se agrupan
en 23 pares de cromosomas homólogos (en cada par uno
procedería del padre y otro de la madre)
El ADN que se estudia en identificación es no codificante
(no son los genes –unos 35.000- que determinan, por
ejemplo, el aspecto general de un organismo, como el color
del pelo, o de los ojos, etc.).
 
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